jueves, 25 de febrero de 2010

¿Google contra todos o todos contra Google?

(Reportaje sobre Google y sus frentes abiertos, para la clase de Participación, impartida por @byuste)


Hubo un tiempo en que el gigante de internet Google parecía más una ONG que una empresa preocupada por hacer dinero. O así quiso verlo gran parte de la humanidad. Ahora su verdadero objetivo parece ya bastante claro. Google quiere organizar el mundo.

Los últimos pasos dados por la compañía de Mountain View (California) van en ese dirección. En la Red se ha propuesto concentrar todos los servicios –email, redes sociales, fotos, vídeos, noticias– en una única página, la suya, de forma que todo el tráfico mundial pase por sus servidores. Además, se ha lanzado a la conquista de los dispositivos móviles y de los sectores energético y de las "telecos". Incluso se cree con capacidad para decidir el rumbo político de las naciones.

Todo eso ha levantado ya numerosas ampollas Lo primero es una afronta contra el dominio de Facebook en el terreno de las redes sociales. Lo segundo, contra Apple, que tiembla ante la posibilidad de tener que compartir la tarta del hardware más moderno con otro mastodonte de la informática. En Europa ya hay denuncias contra una posible posición de monopolio del gran buscador y las empresas de telecomunicación hablan de imponer una tasa a su actividad en Internet. E Irán y China ven en Google un claro peligro para la supervivencia de sus regímenes totalitarios.

Las redes sociales, su piedra en el camino

Facebook, con más de 400 millones de usuarios, es la red social preferida en la mayoría de los países, a excepción de Brasil, India o China, entre otros. Pero esos internautas consultan además otras como Twitter, con más de 75 millones de usuarios. Google es consciente del negocio publicitario que se esconde tras las redes sociales, pero estas seguían siendo su asignatura pendiente. Intentó hacer frente a Twitter comprando Jaiku pero fracasó. Y con Orkut no consiguió arrebatar a Facebook esa posición dominante. Google Wave fue su último error.

Ahora, en lugar de crear productos iguales a ellas ha decidido integrarlos en Google Buzz, un añadido al servicio de correo electrónico Gmail que tratará de aglutinar a todos los internautas bajo su marca. Además de leer el sus emails, el usuario podrá compartir fotos, vídeos y sus mensajes de Facebook o Twitter, en tiempo real.

Pero además Google ya ofrece en su interfaz y desde hace tiempo servicios, profesionales y de uso doméstico, como la consulta de periódicos, el alojamiento de blogs, productos de ofimática –al estilo de Microsoft Office– o la creación de agendas y calendarios, entre otros. De esta manera, el usuario puede llevar a cabo toda su actividad online en una única página web.

Guerra contra Apple, los periódicos y las "telecos"

Por ejemplo, Google News, su agregador de noticias, no sienta bien entre los medios de comunicación, que atraviesan una dura y particular crisis económica y del sector. Encabezados por el magnate de la información Rupert Murdoch, algunos editores de prensa ya han anunciado a Google que no quieren que sus contenidos sean agregados de forma automática y gratuita en su web. No quieren que sus informaciones sean ofrecidas de balde en páginas diferentes a las suyas.

Pero internet parece ya de Google. Y en el campo de los dispositivos móviles la cosa no es muy diferente. Hay Guerra entre Apple y Google, viejos amigos. Al iPhone de Steve Jobs, Google respondió con su propio teléfono móvil inteligente, Nexus One, y un sistema operativo, Android, que para muchos usuarios es más libre y personalizable. Dicen que la respuesta al esperado iPad –más que un libro electrónico– es una "tableta" con menos limitaciones que la de Apple. Y contra la Apple Store, su propia tienda virtual de libros, música y ocio: Google Editions.

Más. Estados Unidos ha dado luz verde a sus dos proyectos más ambiciosos hasta la fecha: la producción y comercialización de energía –Google Energy– y la oferta de servicios de conexión a internet de banda ancha. Esa división Energy comprará y venderá energía como cualquier otra empresa de este sector. En el campo de las "telecos", Google promete ofrecer acceso a la Red por fibra óptica a velocidades cien veces superiores a las actuales.

El miedo al gigante de la Red se extiende ya en varios sectores. Las operadoras, a propuesta del español César Alierta, presidente de Telefónica, reclaman que Google pague por usar sus infraestructuras tecnológicas. No quieren que haga negocio utilizando de forma "gratuita", según dicen, sus redes. Y este tema se ha convertido ya en un asunto de debate en el seno de la política de la Unión Europea.

En los últimos días la Comisión Europea ha confirmado que examina tres denuncias presentadas contra el buscador Google por un posible caso de abuso de posición dominante. Google reconoce en su blog la existencia de esas denuncias e informa de que provienen de la web de compras británica Foundem, del buscador de información legal francés ejustice.fr y del portal de compras Ciao!, ahora de Microsoft.

China e Irán censuran a Google

Esa consciente ambición empresarial de Google se completa con su "involuntaria" participación en la vida política de aquellos países carentes de libertades. En China o Irán es visto por los propios dirigentes como un azote contra sus dictaduras, como un espacio en el que sus ciudadanos pueden acceder a toda la información, incluida la que ahora les denegaban. La oposición ciudadana lo ve como un símbolo de libertad.

Irán mantiene una particular lucha contra internet. En el verano de 2009, las manifestaciones opositoras contra la reelección de Ahmadineyad como presidente del país y la represión posterior se retransmitieron por Twitter. El régimen cortó el servicio temporalmente. Desde entonces lo sigue haciendo cuando agobian al Gobierno islamista. Ahora ha anunciado la suspensión de Gmail, el servicio de correo electrónico de Google, y la creación de un servicio estatal propio para los iraníes. En China, ante la censura y posibles ciberataques masivos, Google amenazó con cerrar su buscador en este país. Las autoridades chinas negaron la mayor y respondieron creando un buscador propio –Gooje–, a imagen y semejanza del de Google.

Esta situación animó a Estados Unidos a denunciar el comportamiento de los gobiernos iraní y chino. Hillary Clinton, secretaria de Estado norteamericana, criticó las intenciones de Irán de "querer privar a los ciudadanos de su derecho a la información y de coartarles su libertad de expresión y de intercambiar conocimientos e ideas" y dijo que el caso de Google en China abre "importantes preocupaciones" en cuanto a la libertad en internet.

Entretanto, Google ha acumulado tanto efectivo en su caja –más de 24.000 millones de dólares– que muchos se pregunta para qué quiere tanto dinero. Podría comprar Facebook –vale 15.000 millones–, Yahoo –21.500 millones– o empresas de móviles como Motorola y Palm –14.100 y 1.770 millones respectivamente–; pero lo que estas hacen Google lo hace en su propio laboratorio. Quizá, lo que quiere, es organizar la vida de la humanidad.

2 comentarios:

Rama dijo...

No se el alcance de Google Wave (yo lo veo muy interesante), pero Buzz es un auténtico chasco.

Lo que no quita que Google esté o va a dominar el mundo. Espera a que saquen un sistema operativo...

Moncho Veloso dijo...

Está previsto el Chrome OS para mediados de año.

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