domingo, 7 de marzo de 2010

Hacer periodismo hiperlocal y no tener prisa para ganar dinero


Como en el resto del mundo, la prensa local también pasa por un mal momento en el Reino Unido. Así que muchos se preguntan cómo Ray Tindle, que posee 230 cabeceras locales, algunas de ellas centenarias, ha sido capaz de capear más o menos la crisis. Acaba de lanzar cuatro nuevas publicaciones, cuatro semanarios en cuatro barrios diferentes de Londres. Su fórmula es una apuesta radical y decidida por la información más local y no tener prisa para obtener beneficios.

Los contenidos de cada cabecera se ciñen exclusivamente a su ámbito geográfico. "Aunque pensara que, por ejemplo, el Farnham Herald podría aumentar sus ventas ampliando su cobertura a Guildford, no lo haría. Eso disminuiría la cobertura de Farnham. Y es lo que lo hace popular", decía Tindle a The Guardian en 2004.

Ese localismo es para Tindle una ventaja frente a dos de las amenazas actuales de las empresas informativas. Por un lado, puede hacer frente a internet. "No creo que el público esté satisfecho acudiendo sólo a internet. Quieren ver [en papel] a sus hijos cuando ganan un premio en el colegio y quieren asegurarse de que todos sus vecinos lo han visto". Eso, dice, es lo que ofrecen sus periódicos locales. Por el otro, asegura que sus publicaciones son un atractivo para aquellos anunciantes –pequeñas tiendas– que no pueden publicitar sus productos en medios más grandes.

Con anunciantes tan pequeños es difícil obtener grandes beneficios, mucho menos en el corto plazo. En Tindle Newspaper Group, a pesar de ser una empresa, parecen pensar de una manera diferente. El grupo ha tardado más de una década en obtener una más que digna rentabilidad, no por ello multimillonaria. En 14 años obtuvo unos beneficios de 2,5 millones de libras y en otros 14 consiguió duplicarlos. Este año espera llegar a los 7,5 millones. Quizá porque Ray Tindle, a sus 82 años, se considera antes periodista que empresario. Y para demostrarlo acostumbra a relatar su pericia vital.

Como soldado durante la Segunda Guerra Mundial, lanzó su primer periódico a bordo de un barco de guerra. En 1947 empezó a trabajar como chicos de los recados en el desaparecido Croydon Times. Con el dinero que les daban a los soldados al final del conflicto mundial, unas 250 libras, montó el semanario Tooting & Balham Gazette. "Muchos de mis periódicos tienen unos 150 años. Han sobrevivido a dos guerras mundiales y a unas seis recesiones. ¡Nuestra cabecera más vieja estaba ahí antes que Napoleón!", recuerda Tindle. "Hay sitio para más", anuncia.

1 comentarios:

Rama dijo...

Podría haberte pillado alguno este fin de semana que he pasado en London.

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