viernes, 19 de marzo de 2010

Recuerdos de Juan Ángel Juristo

Recuerdo que conocí al periodista y escritor Juan Ángel Juristo en octubre de 2003 en el Aula de Literatura del Colegio Mayor Universitario Fundación SEPI. Coincidíamos en las veladas literarias que organizábamos en la residencia, y que se celebraban más o menos una vez al mes. Recuerdo que estaban, también, Chema, gran periodista y poeta, hoy en una redacción con vistas al peñón de Gibraltar y a toda la bahía de Algeciras; Carlos Castillo, genial escritor de relatos y microrrelatos, manzanas como proyectiles; Carlos Ordás, Nacho Ordovás y Joan Cirera, contra la norma y la tontería; Curro, ingeniero de caminos, que de vez en cuando conseguíamos sacar de la rutina –¿el ritmo del lunes?– de los números, aunque fuese para desmitificar la figura del escritor; Álex Carreras, tan analítico debajo del flexo; Julián Simón, sin noticias de Eva; Rafa, médico y malabarista, y María, Amaia y Marina, entre otros.

Juristo actuaba de maestro de ceremonias, presentando al invitado de turno. Para cada escritor preparaba un par de folios que solía incluir un recuerdo. "Recuerdo mi primera lectura de Eloy Tizón...", "recuerdo que Caballero Bonald...", "al recordar la obra de Julio Llamazares...", "en mi recuerdo, Ángel González...". No son citas exactas, pero valgan de ejemplo. Juntaba el crítico en esa presentación un pequeño recuerdo personal del autor y su vida, de forma que se convertía la escena en algo íntimo.

Ayer impartió una clase de periodismo cultural en el Máster de Periodismo de ABC. Y llevó consigo media docena de folios de recuerdos. De recuerdos de cómo se forjó él en este oficio y de cómo el periodismo cultural nació crítico y terminó sectario y fábrica de ídolos.

Cuatro años después de mi última velada en el Negro, que así llamábamos al Fundación SEPI, ayer volví a vivir esa escena íntima. Recordé aquellas reuniones. Me dice Juristo que se sigue pasando por allí; que el miércoles estuvo, de nuevo, y cuántas veces irán ya, Caballero Bonald. Pero que son ya muy pocos, cuatro o cinco. Continúa, estoico, Juanjo, subdirector de la residencia y miembro del consejo editorial de la revista Éxodo. Los demás hemos ido migrando y nos hemos olvidado.

5 comentarios:

Curro dijo...

Snif, snif...

Rama dijo...

Suénate la nariz Curro que se te cae el moco.

Curro dijo...

Cuando Tú, Chema y Carloh seáis plumas de reconocido prestigio podremos retomar estas veladas en cualquier sitio donde sirvan whisky y ron.

Valerian dijo...

Ala, has llamado al colegio residencia... como te oiga Góngora ;P

J. Jiménez Gálvez dijo...

Creo que la que más me impresionó fue la de Caballero Bonald. Me pareció un grande. Además, ese "Manual de Infractores" es imprescindible. Aún guardo el ejemplar firmado.

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